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El cáncer de colon, el segundo cáncer más frecuente en Argentina

En el día mundial dedicado para hablar de la enfermedad, desde Salud Pública destacaron la facilidad e importancia de prevención, sobre todo en personas que tienen entre 50 y 75 años de edad.

Salud 31/03/2022
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Con motivo del Día Mundial de la Prevención del Cáncer Colorrectal, que se conmemora cada 31 de marzo, desde el Ministerio de salud, a través del Programa Provincial de Prevención y Detección Temprana del CCR, se remarca la importancia de adquirir hábitos saludables y la realización de los controles para evitar esta enfermedad.

El cáncer colorrectal (CCR) es un tumor maligno que se desarrolla en la última porción del tubo digestivo: el intestino grueso. En más del 90% de los casos, el cáncer se origina a partir de una lesión precursora, llamada pólipo adenomatoso. Estos pólipos, que se forman por el crecimiento anormal de las células del colon, pueden desarrollarse lentamente durante más de 10 años, y si no se detectan y extirpan a tiempo, pueden transformarse en un cáncer colorrectal.

El cáncer de colon es el segundo cáncer más frecuente en Argentina. En 2020 hubo 15.895 nuevos casos, de los cuales 8.493 fueron diagnosticados en varones y 7.402 en mujeres, según datos proporcionados por los registros de base poblacional del país. Además de ser tan frecuente, causó 7.502 muertes. Por eso, este tumor es considerado un problema sanitario de primer orden a nivel mundial. Sin embargo, es uno de los cánceres más fáciles de prevenir, ya que debido a la lenta progresión del pólipo adenomatoso hacia cáncer colorrectal, genera una ventana de tiempo que permite la realización de exámenes periódicos, denominados de pesquisa.

Más del 90% de los cánceres colorrectales se producen en personas mayores de 50 años (varones y mujeres prácticamente en iguales proporciones).

El 75% de los CCR se desarrollan en la población general, es decir, sin antecedentes que incrementen su riesgo, y el 25% restante se produce en individuos con antecedentes personales o familiares que aumentan su riesgo de modo variable. Estos grupos de mayor riesgo deben ser controlados de manera eficaz, ya que requieren exámenes periódicos adecuados al riesgo individual con impacto en el grupo familiar.

Hay dos formas de prevenir el cáncer colorrectal: Por un lado, la prevención primaria la cual consta de hábitos saludables que una persona puede incorporar a su vida diaria, como mantener una alimentación saludable, rica en frutas y verduras, evitar las carnes rojas y las grasas, hacer ejercicio físico regularmente, y disminuir la ingesta de alcohol y evitar el consumo de tabaco.

Por otro lado, la prevención secundaria la cual se realiza con estudios preventivos, especialmente para quienes tienen entre 50 y 75 años de edad. Se indica el test inmunoquímico de sangre oculta en materia fecal de forma anual a personas pertenecientes a este rango etario, que no tengan síntomas ni antecedentes familiares. En el caso de test de sangre oculta en materia fecal positivo, la persona debe ser derivada para una colonoscopia complementaria, el estudio endoscópico que permite la detección y extirpación de pólipos o la detección del cáncer. Ante resultado negativo se repite anualmente hasta los 75 años de edad.

En el caso de las personas que tienen antecedentes familiares o quienes tienen una enfermedad inflamatoria intestinal, se recomienda una consulta médica para evaluar su situación.

Finalmente, es importante saber que el cáncer colorrectal se puede prevenir y se cura en más del 90% de los casos cuando se lo detecta tempranamente.

, que se conmemora cada 31 de marzo, desde el Ministerio de salud, a través del Programa Provincial de Prevención y Detección Temprana del CCR, se remarca la importancia de adquirir hábitos saludables y la realización de los controles para evitar esta enfermedad.

El cáncer colorrectal (CCR) es un tumor maligno que se desarrolla en la última porción del tubo digestivo: el intestino grueso. En más del 90% de los casos, el cáncer se origina a partir de una lesión precursora, llamada pólipo adenomatoso. Estos pólipos, que se forman por el crecimiento anormal de las células del colon, pueden desarrollarse lentamente durante más de 10 años, y si no se detectan y extirpan a tiempo, pueden transformarse en un cáncer colorrectal.

El cáncer de colon es el segundo cáncer más frecuente en Argentina. En 2020 hubo 15.895 nuevos casos, de los cuales 8.493 fueron diagnosticados en varones y 7.402 en mujeres, según datos proporcionados por los registros de base población del país. Además de ser tan frecuente, causó 7.502 muertes2. Por eso, este tumor es considerado un problema sanitario de primer orden a nivel mundial. Sin embargo, es uno de los cánceres más fáciles de prevenir, ya que debido a la lenta progresión del pólipo adenomatoso hacia cáncer colorrectal, genera una ventana de tiempo que permite la realización de exámenes periódicos, denominados de pesquisa.

Más del 90% de los cánceres colorrectales se producen en personas mayores de 50 años (varones y mujeres prácticamente en iguales proporciones).

El 75% de los CCR se desarrollan en la población general, es decir, sin antecedentes que incrementen su riesgo, y el 25% restante se produce en individuos con antecedentes personales o familiares que aumentan su riesgo de modo variable. Estos grupos de mayor riesgo deben ser controlados de manera eficaz, ya que requieren exámenes periódicos adecuados al riesgo individual con impacto en el grupo familiar.

Hay dos formas de prevenir el cáncer colorrectal: Por un lado, la prevención primaria la cual consta de hábitos saludables que una persona puede incorporar a su vida diaria, como mantener una alimentación saludable, rica en frutas y verduras, evitar las carnes rojas y las grasas, hacer ejercicio físico regularmente, y disminuir la ingesta de alcohol y evitar el consumo de tabaco.

Por otro lado, la prevención secundaria la cual se realiza con estudios preventivos, especialmente para quienes tienen entre 50 y 75 años de edad. Se indica el test inmunoquímico de sangre oculta en materia fecal de forma anual a personas pertenecientes a este rango etario, que no tengan síntomas ni antecedentes familiares. En el caso de test de sangre oculta en materia fecal positivo, la persona debe ser derivada para una colonoscopia complementaria, el estudio endoscópico que permite la detección y extirpación de pólipos o la detección del cáncer. Ante resultado negativo se repite anualmente hasta los 75 años de edad.

En el caso de las personas que tienen antecedentes familiares o quienes tienen una enfermedad inflamatoria intestinal, se recomienda una consulta médica para evaluar su situación.

Finalmente, es importante saber que el cáncer colorrectal se puede prevenir y se cura en más del 90% de los casos cuando se lo detecta tempranamente.

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