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Boca venció con autoridad a Defensa y enfrentará a Racing en semifinales

El Xeneize desplegó su mejor versión y superó 2-0 al Halcón con goles de Villa y Ramírez. Hubo fiesta en la Bombonera y se cantó por la Academia.

Deportes - DESDE EL TABLÓN 11/05/2022
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Hay aplausos y sonrisas en La Bombonera. Boca jugó el mejor partido del ciclo de Sebastián Battaglia, hilvanó su cuarto triunfo consecutivo por primera vez y se metió en la semifinal de la Copa de la Liga Profesional, donde se cruzará con el Racing de Fernando Gago el sábado, probablemente en Lanús. Con un juego sólido y ofensivo, el Xeneize venció por 2-0 a un Defensa y Justicia que pareció salir resignado de antemano, con el cansancio en la cabeza (había pedido un día más para recuperar). La tormenta quedó atrás en La Boca y ahora todo es ilusión y confianza.

En este modelo deluxe del Boca de Battaglia, Sebastián Villa fue imparable. Un verdadero infierno para Nicolás Tripichio, que no pudo pararlo por su costado. Cada vez que encaró, el colombiano ganó y generó peligro. Fue partícipe del gol de Guillermo Fernández, que fue cobrado en primera instancia por el árbitro Andrés Merlos, pero luego bien anulado a instancias del VAR por un golpe de Villa con el brazo sobre el rostro de Tripichio. Y también el delantero fue el autor del gol que sí fue sancionado.

 Ese 1-0, que construyeron entre Frank Fabra y Villa, lo merecía el local desde los primeros minutos de la etapa inicial. Porque Boca no dudo ni un segundo en salir a comerse a un Defensa y Justicia muy tímido que se preocupó primordialmente en cerrarle espacios a su rival y se olvidó del arco de Agustín Rossi. A bordo de un 4-3-3 súper ofensivo, con Alan Varela de volante central, Pol Fernández y Óscar Romero como interiores, Eduardo Salvio y Villa de extremos y Darío Benedetto de centrodelantero, el Xeneize pudo contra el abismo a los visitantes con un juego vertical.

Enseguida, Boca había tenido un pa de situaciones para convertir. Un remate del Toto que mandó al córner Ezequiel Unsain. Y de ese tiro de esquina, un cabezazo de Carlos Zambrano que pegó en el palo.

Claro que por momentos se le hizo engorroso pasar las dos líneas de cuatro que plantó Sebastián Beccacece en La Boca. El rubio DT del elenco de Florencio Varela resignó sus ideas siempre ofensivas. Esta vez, Becca optó por tomar recaudos y priorizar cortar el circuito de juego ajeno antes de preocuparse por construir y atacar. ¿Será una consecuencia del poco descanso? Muy probablemente. Defensa buscó no quemar sus energías rápidamente y correr lo menos posible. El resultado fue un nulo peso ofensivo. En toda la primera parte no pateó al arco de Rossi. Apenas hubo un tiro desde lejos muy desviado de Miguel Merentiel tras un pelotazo de Walter Bou.

Y, para colmo, se fue al descanso abajo en el marcador por ese golazo de Villa que se inició con una asistencia aérea (porque de ningún modo se trató de un simple pelotazo largo) de Fabra. Villa jugó al engaño dos veces en dos segundos. Primero engañó al pobre de Tripichio con un enganche y después lo confundió a Unsain amagando a definir al segundo palo y ubicó la pelota en el único espacio que había entre el arquero y el poste más cercano.

Todo, absolutamente todo, siguió siendo de Boca después del gol. No hubo reacción del Halcón. que en ningún momento cambió el chip. A pesar de ir perdiendo en un duelo de eliminación directa se mantuvo en su postura de esperar, tratar de contener a Boca y ver si le quedaba algún contraataque. Recién cambió el chip cuando pasó la barrera de los 20 minutos del complemento, como si todo se hubiese tratado de una estrategia para regular y acelerar en el tramo final. El ingreso de Hugo Fernández lo revitalizó. Y por la banda derecha comenzó a generar aproximaciones. Pero ya era tarde...

Pol Fernández se perdió el segundo al no poder aprovechar un buen centro de Salvio. Carlos Zambrano lo tuvo con un cabezazo débil que no le produjo inconvenientes a Unsain. El desgaste de un gran primer tiempo se empezó a sentir. Battaglia mandó a Juan Ramírez a la cancha por Salvio. Y vaya si habrá cambiado la vibra alrededor del DT azul y amarillo que ahora parece salirle todo bien. Porque Ramírez sentenció todo al toque de entrar, posterior pase magistral de un Romero lúcido y preciso.

Boca no goleó como Racing, pero dejó en claro que vive su mejor momento en la era de Battaglia y hará lo posible para coronarlo con otra vuelta olímpica después de tantas dudas y versiones.

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