
Se trata del merendero “Virgen de la Paz – Las Casillas”, un espacio comunitario que funciona gracias al esfuerzo de vecinos y voluntarios, donde actualmente 46 chicos reciben merienda y contención.
Vanina, una de las personas que impulsa el proyecto, explicó que el lugar nació con el objetivo de dar un plato de comida y acompañamiento a niños de familias vulnerables, en un contexto económico difícil para muchas familias de la zona.
Según contó, el merendero no tiene ningún tipo de vínculo político y se sostiene únicamente con la solidaridad de quienes pueden colaborar.
En este momento están necesitando mercadería, verduras, ropa, calzado y útiles escolares, elementos fundamentales para poder continuar con la asistencia a los chicos que concurren al lugar.
Desde el merendero apelan a la solidaridad de la comunidad de Caucete y de toda la provincia para poder seguir adelante con esta tarea solidaria.
“Lo único que buscamos es poder darles un plato de comida a los chicos”, expresó Vanina, quien también pidió ayuda para difundir el pedido y así sumar más manos solidarias que permitan sostener el merendero.











