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Condenan a 3 años a un sanjuanino por privar de libertad y chantajear a dos hombres que contactó por Grindr

Agustín Nicolás Silva, desempleado y vecino de Rawson, fue hallado culpable de dos hechos de extorsión con el mismo método. La Justicia unificó las denuncias, acordó un juicio abreviado y le impuso prisión condicional con reglas de conducta estrictas. El total del dinero obtenido de las víctimas alcanzó los $360.000.
San Juan14/08/2026
EJ1
nota bala
La Justicia de San Juan resolvió este viernes el caso de un hombre que utilizó la aplicación de citas Grindr para atraer a sus víctimas, privarlas de libertad o amenazarlas con exponer su intimidad y exigirles dinero en forma reiterada.

El imputado, Agustín Nicolás Silva, de Rawson, había sido detenido el miércoles 12 de agosto de 2026. Este viernes se presentó ante el juez de Garantías Sergio Caballero. Intervinieron el fiscal de la UFI de Delitos Especiales, Nicolás Schiattino, y la ayudante fiscal Roxana Fernández. La defensa estuvo a cargo de la abogada particular María Filomena Noriega.

Ante la solidez de las pruebas —chats, capturas de pantalla y comprobantes de transferencias bancarias—, las partes acordaron un juicio abreviado. Silva fue condenado a tres años de prisión de cumplimiento condicional por privación ilegítima de la libertad y chantaje en concurso real en perjuicio de la víctima identificada como “F.”, y por el delito de chantaje en perjuicio de “M.N.”. Como la pena es condicional, recuperó la libertad, pero deberá respetar estrictas reglas de conducta. Si las incumple o comete un nuevo delito, la pena se convertirá en efectiva y deberá cumplirla en el Servicio Penitenciario Provincial.

El caso de “F.”: encierro y tres pagos bajo amenaza

Los hechos más recientes ocurrieron entre el 5 y el 6 de agosto. “F.” contactó a Silva por Grindr y luego siguieron conversando por WhatsApp. Alrededor de las 23 horas del 5 de agosto se dirigió a la vivienda del imputado en Rawson. A los 15 minutos de estar allí, Silva cerró la puerta con llave, se mostró violento y se negó a dejarlo salir. Le exigió dinero para liberarlo y lo obligó a transferir $70.000 a la cuenta de una tercera persona. La presión no terminó con esa entrega. A las 6:30 del 6 de agosto, Silva lo llamó y le pidió más dinero bajo la amenaza de publicar en Facebook un mensaje que decía textualmente: “A G.F. le gusta la p..., le gusta que se lo g...”. Por miedo al escarnio público, “F.” le envió $150.000 a través de MercadoPago. Esa misma noche, a las 21 horas, Silva lo contactó desde otro número de teléfono. Le exigió una nueva suma antes de las 22 y, para demostrar que tenía material comprometedor, le envió capturas de todas sus conversaciones privadas. “F.” terminó transfiriendo otros $40.000. El total extorsionado a esta víctima llegó a $260.000. Al día siguiente, el 7 de agosto, “F.” radicó la denuncia.

El antecedente de “M.N.” y el mismo modus operandi

La investigación fiscal permitió vincular a Silva con otra denuncia que figuraba desde el 21 de mayo en la sección Defraudaciones y Estafas (D-5). La víctima, “M.N.”, había atravesado una situación idéntica. Tras conocerse y concretar un encuentro, Silva comenzó a enviarle mensajes por WhatsApp amenazándolo con “escracharlo” en las redes sociales. Por temor, “M.N.” le transfirió $40.000. Días después, Silva volvió a pedirle dinero con la excusa de que tenía un hermano con graves problemas de salud y prometió que no lo molestaría más. “M.N.” le envió otros $60.000. Inmediatamente, el imputado endureció las amenazas: le advirtió que publicaría que había estado con él, que le había pagado por sexo y que además había abandonado a sus hijos. Esa última intimidación llevó a “M.N.” a denunciar el hecho, dejando el primer registro oficial del patrón delictivo que finalmente terminó con la condena unificada.

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