¿Por qué Cristo Rey es patrono de Caucete?

Caucete y sus historias 25 de noviembre de 2018
El Párroco Victor Hugo Gallardo cuenta la historia de la imagen de Cristo Rey y por qué se lo considera patrono y se realiza una fiesta en su honor.
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Los orígenes de la Parroquia que hoy denominamos Cristo Rey, se remontan a 1872, cuando es calificada como vice parroquia, con jurisdicción en Caucete, 25 de Mayo y 9 de Julio. Años después, un 6 de noviembre de 1878, por un decreto de monseñor José Wenceslao Achaval, se creó como parroquia, al producirse el desmembramiento de la Iglesia de Angaco, y es nombrada bajo el título de "Nuestra Señora del Carmen'' con sede en Villa Independencia, según consta en el acta del obispo José W. Achaval.

En razón de la importancia que adquiere la Villa Colón, se declara como sede de las autoridades civiles, el 17 de octubre de 1917, y es monseñor Américo Orzali quien ordena el traslado de la sede parroquial de Villa Independencia a la actual ciudad de Caucete. La imagen de Cristo Rey, de un metro setenta, tallada en madera, se encontraba en el altar mayor del templo y fue bendecida por monseñor Marcos Zapata en 1940 y sigue aún en el templo parroquial. Llegó al templo porque ya antes estaba en el corazón religioso de Caucete. Es el pueblo que acogió con amor fuerte y suave a Jesús como Dios y Señor de todo y de todos. Es como un sello de identidad silencioso, pero real y permanente de un pueblo, que se siente seguro y es capaz de levantarse, porque tiene a Cristo Rey como su centro y su guía. Es una fiesta que identifica a los cauceteros como cauceteros. Hay un lazo de amor muy fuerte con Jesús, su novena y fiesta es infaltable e imprescindible. En esto supera a cualquier otra fiesta del departamento. Es la fiesta más esperada del año, moviliza personas, familias, instituciones. Todos colaboran, todos se suman. Hay una gran disposición para celebrar la Eucaristía, abrir el oído a la Palabra de Dios que ilumina, renueva, sana y transforma. Es una verdadera fiesta de la gracia y el amor de Jesús en su pueblo. Las familias, los conocidos, los amigos se encuentran, incluso los que hace tiempo no se veían acá están, se saludan, se abrazan. Se llega al templo aún las inclemencias del clima.

Se necesitarán muchos sacerdotes para celebrar el sacramento de la Reconciliación.
Y llega la fiesta el domingo, y la Diagonal Sarmiento es única en el año, se transforma en algo especial. A la procesión del domingo hay que ir. No sólo se acompaña a Cristo Rey en su imagen, se une un pueblo sin distinción, cae lo que los separa y surge lo que los une: Jesús. Finalmente, la aclamación "Viva Cristo Rey'' es una alabanza simple y sencilla; fuerte y profunda; en ella está involucrada la vida, la historia de cada persona. En realidad es un grito de alabanza, de confianza y abandono en el corazón un Dios enamorado de su pueblo y de pueblo que los ama.

Por Víctor Hugo Gallardo
Párroco de Cristo Rey  -  Caucete